Cronología histórica

Muiguel Plou :: 14 Jul 2005
ALMONACID DE LA CUBA, sobre su Historia.

Almonacid, el "monasterio", según lo nombra el profesor Antonio Ubieto.
Situado en la Comarca de Belchite, en la margen izquierda del río Aguas Vivas, asentado sobre una ladera que le da un aire de belleza impresionante, mayor si contemplamos la llamada Cuba, la Presa, el Pantano que corta el río Aguas Vivas, según Galiay dice, en su obra sobre la Dominación Romana en Aragón: "tuvo en la época romana un pantano interceptando las aguas del río, y las tierras en las que creció una frondosa huerta".
Se han hecho no pocas especulaciones sobre el origen de esta magna obra:
Madoz explica: "Una gran presa de unas 100 varas de largo y 10 de grueso, fabricada de mortero… (de cal y piedra que llaman piñonada). No se sabe la época en la que fue construida; pero se cree comúnmente se corresponde con el tiempo del rey don Jaime. Se le designa con el nombre de Cuba, y de ella ha quedado al pueblo el nombre que lleva".
En nuestra investigación para escribir la Historia de Letux, encontramos un documento del año 1163 referido al reparto de las aguas de esta zona por Galindo Ximénez, tenente de Belchite, que actúa "por mandato y voluntad de mi Señor el Rey Ildefonso", en una de cuyas partes dice:

"Todas las aguas que nacen en el término de Almonacid vayan a Belchite salvas, seguras y francas, a excepción de las correspondientes a la fuente del Alborge, que está debajo de aquél. Y de todas estas aguas reciba Almonacid un día de cada diez…Que nadie se atreva a tajar aquella agua de Almonacid hasta que se vea que el molino de éste tiene demasiada agua, QUE REBOSA POR LOS DOS OJOS DE LA PRESA, UNA VEZ QUE HA SALIDO DEL TORREÓN DE SUS ARCOS".

Por la fecha en que esto se dice, queda demostrado documentalmente que no era obra hecha por Jaime I, mucho después reinante.
Y en el mismo hay otro mandato muy interesado del propio Galindo Ximénez:
"Mandamos, además, que todas las aguas de toda aquella ribera lleguen a Belchite libres y seguras para el riego de la finca de Don Galindo, excepto un día en el mes de marzo y otro día en el mes de agosto. Y si disminuyese el agua, ya porque la tome alguien, ya por sequía, aquel mes no la podrán tomar hasta que éste haya regado".

Almonacid de la Cuba tiene una altitud de 488 metros y una extensión superficial de 54 kilómetros cuadrados.
Distante de la Capital sesenta kilómetros. Enclavado en la falda izquierda de la cuenca de Aguas, a resguardo de todos los vientos.
Limita con Belchite, Azuara, Fuendetodos, Lécera y Letux.

LA RECONQUISTA

Se estima reconquistado de los musulmanes en el año 1118, al igual que Zaragoza. Es la opinión que sostenía el profesor Antonio Ubieto.
Sin embargo, cuando se hace relación de los ricos hombres que participaron en el cerco a la capital ya se nombraba a Galindo Sánchez como tenente de Belchite, lo que lleva a la teoría de que el avance sobre esta zona fue anterior, y su reconquista se produce en el año 1117, un año antes: Cuando, por esta parte, se alcanzó una penetración muy grande llegando los ejércitos cristianos hasta Morella, quedando dentro de la tierra conquistada Pitarque, Galve, Alcalá de la Selva y nuestra propia comarca. Opinión del profesor Lacarra.
En cualquier caso Almonacid, como los otros pueblos del entorno, queda bajo la jurisdicción de Galindo Sánchez y sucesivamente bajo los tenentes que le siguieron, siempre señores y delegados del Rey.
La relación de ellos es la siguiente:
Desde la propia reconquista, 1117/1118, Galindo Sánchez; Año 1126, Lope Sanz; Año 1149, Galindo Ximénez; Año 1174, Pedro Arazum; Pedro Ladrón…

En los estatutos de las aguas nombrados no se cita a ningún señor de Almonacid, ni se habla de población. Lo cual parece indicar que, a la sazón, el pueblo es del Rey, tierra de realengo.
Se estaba viviendo el final de la tregua guerrera que impuso la derrota de las fuerzas de Alfonso I. en el año 1134; el descalabro que devolvió a nuestras tierras, en su retirada, el frente que avanzaba sobre territorios que luego serían la provincia de Teruel.
Con lo cual Almonacid, como los otros pueblos de la comarca, queda dentro de una zona de frontera con los moros cuya capitalidad será Belchite.
Es en la cuarta parte del siglo XII, cuando el Rey Alfonso II inicia la ofensiva y reanuda la Reconquista.


PRIMEROS SEÑORES DE ALMONACID DE LA CUBA
Año 1212. El Rey premió la lealtad de Jimeno Cornel, de la familia de los ricos-hombres, concediéndole el pueblo de Almonacid, con todos los pronunciamientos favorables a su propiedad.
Jimeno pacta con el arcediano de Belchite la creación de la parroquia en aquel lugar con dos compromisos fundamentales: Él accedía a pagar el diezmo de la renta feudal que percibía de los musulmanes; y en contrapartida, adquiría el derecho a la totalidad de los diezmos si conseguía expulsarlos y atraer inmigrantes cristianos.
Con esto conocemos que la población existente en este tiempo era mora o mudéjar:
“En la comarca del Aguas Vivas, la única expulsión masiva documentada de una comunidad mudéjar fue la de Almonacid de la Cuba, en la que fracasó Jimeno Cornel; pero tuvo éxito Pedro Férriz de Sesé que pudo poblar el lugar con cristianos en 1323”
En este año, día 9 de Marzo, concede a los pobladores la correspondiente carta de población, conjunto de reglas y preceptos con los que señor y vasallos han de entenderse en su administración y gobierno.

También por las mismas fechas, Geraldo, Arcediano de Belchite, con permiso de Sancho de Ahones obispo de Zaragoza, a peticiones que tenía hechas Ximeno Cornel, dio licencia para que en el Castillo de Almonacil, a ruego de Dios y de su benditísima madre edificasen una iglesia. Con esto que don Ximeno pagase el diezmo que recibiría de los moros; y siempre que sea de cristianos paguen al Arcediano enteramente de todos los frutos que cogieren en este año MCCXXIII.


SOBRE LOS DIEZMOS DE ALMONACID
Juan Fernández, señor de Híjar y Belchite, atendiendo la controversia tenida entre vuestra reverencia señor don Dalmau, Arzobispo de Zaragoza, y yo Juan, como señor de Almonezir de la Cuba, afirmando que me pertenecía la décima y cuatro de décima de dicho lugar, en virtud de una bula concedida en tiempos pasados a los condes de Luna, que fueron señores del dicho lugar: Como el tiempo por el cual se concedió está acabado la dicha décima y cuatro de décima debe volver a quien pertenecía antes de dicha concesión.
Por tanto, desde el año actual de 1441 no me entrometeré en dicha décima ni cuarta décima, y daré orden a mis oficiales para que tampoco lo hagan ellos; y les diré que pertenecen a vuestra Mensa y dignidad episcopal y a vos señor Arzobispo o a quien digáis deban ir a parar.
Se firma en el castillo de Almonezir de la Cuba a 26 de junio del año 1441. Presentes como testimonios los honorables Jorge de Pina y Domingo Martín, de la Casa del noble señor don Juan de Híjar.
Notario García, habitante en la villa de Belchite.

SE JUSTIFICA EN PODER DE QUIÉN ESTÁ ALMONACID
Año 1283. ASIENTA EL REY TREGUAS CON NAVARRA. Y para garantizar su cumplimiento, pusieron en rehenes algunos castillos y villas; y entre los distintos caballeros y villas, estaba presente Pedro Sessé que puso el castillo y villa de Almonecir.

RICOS HOMBRES QUE SIRVIERON AL REY CONTRA EL DE MALLORCA
Los ricos hombres que fueron a servir al Rey con sus vasallos a esta guerra fueron… Pedro de Sessé, que era señor de Mediana -y lo fueron sus descendientes- y de Morata y Almonecir de la Cuba.

Cinco años más tarde, 1288, entre los nombres que ayudan al Rey Jaime II, en las luchas de Mallorca, se cita a Pedro Sesé como Señor de Mediana, Morata y Almonacid de la Cuba.
A éste le habían sido confirmadas por el rey Jaime I, en el año 1255, en Zaragoza, la venta que de Mediana y sus aldeas le hiciera a su padre el rey Pedro II el Católico.
Los Sesé eran ricos-hombres de mesnada; figuran así entre los diez que se relacionan en el año 1208. Señores de Mediana, Morata y Almonacir de la Cuba, tuvieron parte en Belchite, en la Puebla; y algunos dicen que Fuentes fue suyo.

EN PODER DEL CONDE DE LUNA
Sesenta años más tarde, ya encontramos Almonacid en poder del Conde don Lope de Luna, primera persona de la nobleza que fuera distinguido con el título que lleva su nombre, con fecha 22 de setiembre del año mencionado, concedido por el Rey Pedro IV el Ceremonioso. Así premiaba la intervención a su favor en la lucha contra los llamados Nobles de la Unión, que se habían rebelado contra la Corona, y fueron vencidos en la célebre batalla de Épila.
Por su testamento hecho en 10 de agosto de 1358, muere dos años más tarde, dispone que en el caso de tener dos hijos varones, el segundo reciba, entre otros muchos bienes que relata, el pueblo de Almonacid de la Cuba.
La primera de las herederas, su hija María, sería luego la esposa del Rey de Aragón Martín el Humano. La segunda, Brianda, todavía no nacida en la fecha del testamento, sería la esposa de Luis Cornel, señor de Letux.
Por cierto que a ésta, años más tarde, al estar unida a don Luis Cornel, por separación con violencia de Ximénez de Urrea, su legítimo esposo, y estar perseguidos por una guerra entre familias; en el año 1392, le autorizó María, ya como Duquesa de Monblanch e Infanta, para, que hasta que lograran la legalización del nuevo matrimonio, pudiera permanecer en su castillo de Almonacid el tiempo que fuera necesario.

En otro apartado del testamento, manda don Lope, que “sea pagado e enmendado todo aquello que se trobara verdaderamente nos o el arzobispo de Zaragoza, tío nuestro que fue, et cada uno de nos ser tenidos, debe dar y pagar a los nobles don Pedro Férriz de Sesé, señor que fue del lugar nuestro de Almonacir de la Cuba…”
A su muerte, Almonacid pasará a la propiedad de la mencionada hija María, Condesa de Luna, primero y después a su hijo el infante don Martín, que fue rey de Sicilia.

DON FADRIQUE, CONDE DE LUNA, SE REBELA CONTRA EL REY.
Volvemos al infante Martín, ya rey de Sicilia, quien murió en el año 1409, dejando como sucesor del título del Condado de Luna y de todas sus propiedades a su hijo don Fadrique, el cual resultaba ser ilegítimo por haberlo tenido fuera del matrimonio con una siciliana llamada Tarsia Rizari, razón por la cual no podía reinar.
Éste resentido de no haber podido heredar en la Corona a su abuelo, años más tarde se rebeló contra el Rey Alfonso V. Se puso en lucha contra él y para esto, aliado con el Rey de Castilla.
Alfonso V, que se encontraba en Tortosa para celebrar Cortes catalanas, al conocer la traición de Fadrique, se vino a Aragón apresuradamente para apoderarse de los castillos y fuerzas que éste poseía. Y esto ocurre en el día 24 de enero de 1430.
Llegado el rey a Letux vino a él Manuel de Sessé, que como alcalde tenía por Fadrique, Conde de Luna, el castillo de Almonacid de la Cuba y lo entregó el día 5 de febrero; y el Rey le absolvió del homenaje que había hecho al Conde, y le encomendó que tuviese a su cargo la guarda de él; De allí se paso a la villa de Huesa y Juan de Sesé, que tenía el castillo, hizo lo mismo; y también Gonzalo de Sessé se comportó de igual manera por el castillo de Segura. En el tiempo de quince días los tuvo todos a su mano, así los de Aragón, como la Ciudad de Segorbe y los castillos del reino de Valencia con el castillo de Malón que se había entrado a favor del Conde Fadrique.
Resultado vencido y declarado traidor el Conde, Alfonso V le incautó todos sus bienes. El pueblo de Almonacid lo vendería a su mujer, la Reina María, en el año 1431.

VENDICIÓN A DON JUAN FERNÁNDEZ DE HÍJAR
La Reina, en el siguiente, lo vendió al noble don Juan Fernández de Hijar, junto con la villa de Belchite y la Puebla de Albortón por la cifra de dieciséis mil florines de oro.
A partir de aquí Almonacid de la Cuba estará bajo el señorío de los Condes y Duques de Híjar hasta casi finales del siglo XIX, emancipación del señorío.
Tenemos un documento del año 1435 del notario Pedro Martínez de Alfocea, de Zaragoza, donde se testimonia uno de los actos de “sumisión y vasallaje” que se celebraba en el señorío al cambiar de titular; copiamos las personas de Almonacid que estuvieron presentes, por ser la primera vez que conocemos a parte de su población:
“…Fueron presentes el dicho don Juan, Señor de Híjar, Jaime Ordovás, Justicia; Ramón de Tarba, jurado y Jimeno Portonés, lugarteniente de jurado por Juan de Doz, jurado del dicho lugar que estaba ausente; Antonio Ortigas, Domingo Laguía, Pascual Ordovás mayor, Pascual Ordovás menor, Pascual Aba, Domingo Blasco, Gabriel Lázaro, Gimeno Ortigas, Thomás del Mercadal, Joan Aragües, Joan de Luna, Domingo Felipe, Joan Lázaro, Bernardo Aznar, Andrés Portonés, Antonio Moneva, Martín Ortigas menor, Bartolomé Lorenz, Pedro Asensio, Joan Catala, Miguel Marín, e de sí todo el Concejo de hombres del sobredicho lugar de Almonezir…

POBLACIÓN
Y ya metidos en población, digamos que en el año 1495, ordenado por la Diputación del Reino e intervenido por los notarios de la ciudad, se hizo un padrón único fiable hasta entonces, es así:
Hacemos traslación:
“Almonezir de la Cuba
Atendiente que se computaba décima quinta mensis novembre, año mil cuadragentésimo nonagésimo quinto, en el lugar de Almonezir de la Cuba, en presencia de Antón Peg, justicia; Bartolomé Lorenz, jurado; y de mosén Joan de Romanos, vicario; compareció el señor Comisario y a los quales presentó sus escrituras, las quales vistas juraron en poder de dicho Comisario de manifestar e investigar los fuegos y casas del dicho lugar. E así el dicho Comisario ensemble con los dichos oficiales fueron con los testimonios infrascritos por el dicho lugar e investigado, donde se hallaron los fuegos y casas siguientes:
El Vicario
Pedro Ordovás,
Bernat Martín
Martín Pex,
Anthón Ortigas,
Domingo Felip,
Asensio Pontonés
Anthón Pex
Martín Pex, el viejo
Martín Ortigas, mayor
Bernat Pex,
Bartolomé Ordovás,
Johan de La Cura,
Johan Domingo,
Domingo Ordovás,
Domingo Funes,
Johan Lázaro,
Martín Zapater,
Pedro Felip
Bartolomé Lorenz,
Martín Ortigas, menor
Anthon Catalán
Miguel de Tarba,
La Viuda de Ferrer,
Domingo el Blanco,
Fecho lo sobredicho, el dicho Comisario demandó a los dichos oficiales, por el juramento que en poder suyo prestado habían, que si sabían hubiese más fuegos ni casas en el dicho lugar, ni en sus términos, sino los que de parte de arriba habían investigado; los quales respondieron que no sabían hubiese más casas de las que investigado habían. Queriendo a mi dicho notario de lo sobredicho hiciese carta pública y fuera testimonio de lo sobredicho.

Las poblaciones que Ubieto señala de Almonacid en libro Los Pueblos y Despoblados son:
Año 1488, 25 fuegos; 1495, 25 fuegos; 1543, 25 fuegos; 1609, 25 fuegos; 1646, 74 fuegos; 1713, 100 vecinos; 1717, 71 vecinos; 1722, 71 vecinos; 1787, 69 vecinos; 1797, 225 vecinos; 1857, 732 habitantes; 1970, 496 habitantes.
La cantidad que se explica en fuegos, es sinónimo de vecinos; querían decir familias. A veces podía haber, de hecho los había, dos vecinos o quizá más en una misma casa. El vecino se computaba a razón de 4 a 5 habitantes.
Por otra parte, en el Archivo Diocesano se conserva lo que se llama matrículas; relación de todas las poblaciones de la diócesis de las personas que confesaban y comulgaban cada año, hechas por los párrocos y enviadas a la Superioridad eclesiástica, con lo que se plasmaba una norma de obligado cumplimiento.
Han resultado ser muy valiosas en esta época para ayudar a los estudios locales de población, especialmente para aquellos pueblos en que, años 36-38, desapareció toda documentación parroquial.
Por estos cumplimientos pascuales, conocemos que en 1748 había unos 450 habitantes.
Por información Técnica: en el año 1930, 663 habitantes; en 1940, 586.
Y la última información: Agosto del año actal, 2005, el numéro de habitantes 320

INFANZONES
Entre la población de Almonacid, en el discurrir de los tiempos, también hubo infanzones, procedentes del célebre apellido BERNABÉ.
Y de qué venía la cosa?
Entre las muchas guerras que mantuvieron los reyes de Aragón, vamos a recordar la llamada de los Pedros, porque así se llamaban los monarcas de Castilla y Aragón que la mantuvieron. Ocurre en el año 1363, y el hecho al que nos referimos se produce cuando las tropas castellanas, atravesadas nuestras fronteras, ponen sitio al castillo de Báguena, que estaba defendido por su alcaide, Miguel de Bernabé, en nombre del rey aragonés, Pedro IV el Ceremonioso. La defensa era tenaz, y el monarca castellano le ofreció preciadas recompensa si lo rendía, pero Miguel desoyó cualquier ofrecimiento.
El enemigo castellano pegó fuego al castillo, pero el defensor no se rindió, murió abrasado
Pedro IV, queriendo premiar su lealtad, concedió a su familia el título de infanzones por líneas de varón y de hembra.
Así en el parte que el secretario del Ayuntamiento de Almonacid, año 1787, tiene que dar de la nómina de estas personas figuran:
Matías Ordovás Gil de Bernabé
José Ordovás Gil de Bernabé, mayor
José Ordovás Gil de Bernabé, mancebo
José Marco y Viruete Gil de Bernabé
Juan Marco Gil de Bernabé
José Marco Gil de Bernabé y Pérez
José Marco Gil de Bernabé y Luesma
Juan Marco Gil de Bernabé
Bartolomé Marco Gil de Bernabé
Juan Antonio Marco Gil de Bernabé
José Marco Gil de Bernabé y Arracó
Ignacio Marco Gil de Bernabé y Arracó
Los tenidos y reputados por hidalgos están separados en el Catastro del año 1737.
Los hidalgos o infanzones constituían el primer escalón de la nobleza.

CARTA DE POBLACÍON EN EL SEÑORÍO DE LOS FERNÁNDEZ DE HÍJAR
Año 1578,se hace un cabreo, que viene a ser la confirmación de reglas y preceptos que respectivamente en los pueblos de su señorío se señalaba en las cartas de población. He aquí pues como eran:
Dice:
Don Juan Francisco Fernández de Hijar, por la Gracia de Dios, Conde de Belchite, y Señor de la Casa de Hijar, a nuestros fieles y amados alcaydes, justicias, jurados y consejos de nuestras villas y lugares:

ALMONECIR DE LA CUBA.

En el dicho lugar, por nuestro mandato, fueron ajuntados Juan Moreno, nuestro Mayordomo; Ximeno Garcés, lugarteniente de alcayde; en cuyo poder juraron Pedro Marín, justicia; Juan Ximeno y Juan Pérez mayor, jurados del dicho lugar; Juan Ortigas, George Felipe, Pedro Marín menor, Pedro Catalán y Nadal Pina, Consejeros. Y en presencia de Domingo Ordobás, nuestro Procurador, y Agustín Marín, Antón Ortigas mayor, Juan Catalán y Antón Gil, concejantes.
Que dirán verdad y manifestarán todas las preeminencias que tenemos, y las rentas, frutos, proventos y emolumentos que nos pertenecen en el dicho lugar, como Señor de él; y que nuestros vasallos son tenidos y obligados pagar a nos, y a nuestros herederos y sucesores, perpetuamente en cada un año; y en virtud del juramento prestado, dijeron vernos obligados a las cosas siguientes, y que otras no sabían:

PECHA ORDINARIA.
PRIMERO, que pagan en cada un año al Señor, de pecha ordinaria, el primero de Enero: mil sueldos.

COMPARTIMIENTO DE CENSALES.
Ítem, que pagan en cada un año, por el mes de Noviembre, al Señor, por compartimiento de los censales, trescientos sueldos.

HORNOS DE COCER PAN.
Ítem, que el horno es del Señor, y que pagan por coceduras, de treinta panes, uno en masa. Que el arrendador ha de dar dos onzas más en la cuaderna que el panadero. El presente año está arrendado al mismo pueblo, y pagan por él ochocientos sueldos.

SISAS.
Ítem, que cuando vacan las sisas del rey son del señor; y le pagan por ellas en cada un año quinientos veintiocho sueldos.

MARAVEDI.
Ítem que pagan en cada un año al Señor, por el maravedí, cincuenta y tres sueldos.

PENAS FORALES.
Ítem que la tercera parte de las penas forales son del Señor, están arrendadas el presente año al pueblo, y pagan por ellas doscientos y setenta y cinco sueldos.

EL BOALAR, SIQUIERE DEHESA.
Ítem, que el boalar es del el Señor, y de los panes que cogen dentro de él, depués de haber diezmado y primiciado, pagan al Señor de doce, uno. Y la yerba la arrienda a todo su provecho. Tiénela el mismo pueblo este año para sus ganados, y paga por ella mil y trescientos sueldos, a menos del derecho del pan.

MOLINO BATAN.
Ítem, que el molino batán es del señor. El presente año está arrendado a Bernad del Bispe, en doscientos sueldos.

MOLINO HARINERO.
Ítem, que el molino harinero es del Señor, y pagan de moleduras, de veinte cuartales, uno. Y que los vecinos y moradores de Lécera son obligadores de venir a moler a él, como más largo parece en el Cabreu de las rentas de dicho pueblo. El presente año está arrendado a Bernad del Río en noventa cahíces de trigo.
Así les señala a los de Lécera esta obligación:
“Son obligados de ir a moler al molino de Almonacir y allí han de pagar de moleduras, de veinticinco cuartales, uno. Y si van sin licencia del arrendador a otro molino, tienen de pena sesenta sueldos. Y pueden ser apremiados a jurar si han defraudado al arrendador en esto, y diciendo que sÍ tienen la misma pena de sesenta sueldos. Y si fueren con licencia del arrendador, han de pagar como si moliesen en el dicho molino de Almonacir de la Cuba.
Y si fuesen preguntados por el molinero cuanto trigo llevan, y mesurándolo se halla más de lo manifestado, todo aquello que habrán dejado de manifestar lo tendrán perdido.

BOALAR LLAMADO LA ZARZANA.
Ítem en una parte del Boalar llamado la Zarzana, en el cual tienen viñas y azafranes plantados, no pagan cosa alguna al Señor, porque el Ilustrísimo don Luis de Hijar, conde de Belchite, nuestro padre y Señor, les hizo gracia y merced, con que de los panes que cogiesen pagaran, después de haber diezmado y primiciado, el doceno.
Está dividida y mojonada de esta manera: Comienza desde las eras del lugar, camino de Azuara arriba, hasta el balsete de Escudero y el mojón de Letux. Y del mojón abajo, hasta el collado del Judío, y de allí hasta el lugar, aguas vertientes.
Como aparece por privilegio otorgado a doce de marzo de 1535, testificado por Colau Diez, Notario, vecino de Belchite.

TRIBUTOS DE AVES.
Ítem, que pagan al Señor por treudos de corrales que tienen los particulares del pueblo, cinco pares de gallinas y uno de pollos. Las recibe el Alcaide con voluntad y por merced hecha por el Señor.
Y asimismo por treudos de unas viñas paga en cada un año tres sueldos.

PENAS DEL BOALAR.
Ítem, que la mitad de las penas que el Señor, el Alcaide o el Teniente ponen en el Boalar a los cazadores en tiempo de nieve cuajada, y con retes secretas, pertenecen al Señor.

CASTELLAJE.
Ítem que los ganados extranjeros que por el término, aunque sea por el camino adelante pasan, han de pagar una res por cada un rebaño, salvo el ganado zaragozano que no lo debe pagar. Este derecho lo lleva el Alcaide, por merced hecha por el Señor.

DERECHOS DE CAMAS.
Ítem que cuando hay Cortes en Monzón y el Señor estuviese en ellas, para sus criados, son obligados dar dos camas, según la posibilidad del pueblo. Y que para Zaragoza, y a otra parte, no. Salvo cuando el Señor estuviese en el mismo pueblo, y que así las han dado, y no de otra manera.

DERECHOS DE HOMICIDIOS.
Ítem que así como la jurisdicción civil y criminal es del Señor, asimismo son las penas de sangre y homicidios.

GALLINAS Y POLLOS.
Ítem que todas las gallinas que para el Señor comprasen las han de pagar a dieciocho dineros cada una, y el pollo a seis.

PRESENTE.
Ítem que por fiestas de Navidad, encada un año, dan al Señor de presente un carnero y seis gallinas. Éste manda darles una espalda del carnero, doce panecillos, medio cántaro de vino, dos libras de turrones y un cuartal de cebada.

FORMA Y ESTILO QUE LOS SEÑORES DE LA CASA DE HIJAR TIENEN EN CREAR, ELEGIR Y NOMBRAR EN CADA UN AÑO JUSTICIAS, JURADOS, CONSEJEROS Y OTROS OFICIALES PARA EL REGIMIENTO DE SUS VILLAS Y LUGARES.

Almonacid trae en elección dos personas, y de ellas el Señor elige una para Justicia. De cuatro que traen para jurados, elige dos. De otras cuatro para Consejeros, elige dos. Y de los viejos, saca otras dos. Y de dos personas que traen, elige uno para procurador de la Iglesia y de la primicia. Los jurados en el año siguiente quedan en el Consejo para dar sus cuentas y cobrar las restas que se esté debiendo, porque si no fuesen consejeros no serían tan respetados de los que les han de pagar. Y el Justicia viejo, es decir el que cesa, sirve de lugarteniente para el que entra nuevo, y para informarle del estado de las cosas por justicia ante él en su corte pedidas, que no fueron declaradas. Y para que el uno por ausencia del otro pueda administrar justicia, sin hacer falta a los días diputados para las audiencias. Los jurados y consejeros son siete, sin el Justicia.

LOS PUEBLOS EN HACER LAS ELECCIONES, Y EN ESCRIBIR AL SEÑOR, HAN DE GUARDAR EL ORDEN QUE SIGUE:

Ilustrísimo Señor:
Los mensajeros de ésta, van de parte de este pueblo, a besar los pies de V.S.I. y a darle las buenas Pascuas, llevan el presente acostumbrado, y la elección de oficiales para este año que viene. De los cuales V.S. nombrará los que más fuere servido, cuya ilustrísima Persona y Casa guarde Nuestro Señor y estados acreciente, como puede, y estos fieles vasallos de V.S-.I. desean.
Al monacir a 23 de diciembre de.....

Y acabada esta carta, harán la elección como acostumbran.
Y para quitar todo género de sospecha a la comunidad de cada una de nuestras villas y lugares, y que sean gobernadas sin parcialidades: mandamos que de aquí en adelante, en las lecciones que harán, no vayan en ellas nombrados padres, hijos, suegros, yernos ni hermanos; y cuando por el Secretario de nuestra Casa les fuere entregada la elección por nos hecha, el día de Año Nuevo, en la iglesia, acabada la misa mayor, en presencia de todos, el Alcayde o su Teniente, o en falta de ellos el Justicia abrirá la elección y publicará los Oficiales elegidos, y les tomará juramento, y encargará que se traten bien y lealmente en sus oficios.

Ítem mandamos que siempre que, en cualquiera de los Concejos de nuestras villas y lugares, se ofreciere haber de tratar o votar sobre intereses de alguno de los Consejeros, el particular interesado no pueda tener voto, ni esté en el Ayuntamiento del Concejo, entre tanto que se trata de su interés, hasta ser declarado.

Ítem, mandamos, que en cada una de nuestras villas y lugares, los Cambreros, fenecida su añada, dentro de quince días, den cuenta con pago. Y los Jurados y Ceduleros sean obligados a dar sus cuentas un mes después de haber cumplido su añada. Y si por algún año necesitado no habrán cobrado todo lo que a su cargo estaba cobrar de los particulares del pueblo, por la cual razón no podrán pagar dentro de dos meses después de haber dado sus cuentas; en tal caso, quede a conocimiento y voluntad del Concejo de la villa o lugar donde acaecerá el dilatar el cumplimiento de las pagas hasta el mes de Agosto primero venidero.
Y no derogando el orden sobredicho, mandamos que no puedan ser puestos en semejantes oficios, las personas que los habran servido sin vacar dos años enteros. Y esto, sopena de quinientos sueldos, pagaderos por cada uno de los que contra lo sobredicho vendrán, aplicaderos a nuestros cofres. Y en las vacantes no se comprenden los Consejeros, porque estos durante el beneplácito del Señor lo pueden ser continuamente, porque es oficio de honor y de poco trabajo.
Dado en Zaragoza a 18 días del mes de Junio de 1578.
POR DON JUAN FRANCISCO FERNANDEZ DE HIJAR. Conde de Belchite, Señor de la Casa de Híjar.

EL BOALAR, LLAMADO VULGARMENTE EL VOLAR.
Era la finca más importante del pueblo, también la que más problemas les dio siempre. Las condiciones explicitadas en el documento señalado indican que como propiedad del Señorío del Conde de Híjar, de lo cosechado en ella, los ocupadores del pueblo le pagarán un tanto por cuanto de las cosechas que den las tierras y en cuanto a la hierbas, parte principal de rendimiento, las arrendará él libremente a quien quiera.
Los pobladores de Almonacid tenían conciencia de que el pueblo no tendría su situación económica resuelta en tanto no disponga de la propiedad plena y total del Boalar. Ello les producirá roces casi continuos con los condes y duques de la Casa; con cualquiera de los dos títulos aparecen en los documentos. Y lo peor era que apurados en su economía estos señores, iba deteriorándose su poderío hasta acabar embargado por las personas a quienes les adeudaban fuertes sumas de dinero
Estos se constituyen en concurso de acreedores y en el año 1842, como Sindicatura con el Duque y la Duquesa, de una parte; y los representantes del pueblo que lo fueron José Antonio Gimeno y Antonio de Gracia, hacendados y vecinos del lugar, de la otra, firmaron una transacción por la que venían a resolver los asuntos atrasados, y dejar claro cómo funcionarían en adelante.
Y son:
Que por parte de la Sindicatura-Duque se renuncia al derecho de dominicatura y a los atrasos que se le están debiendo.
Se releva a los vecinos de pagar el canon del dozavo de los frutos por las tierras que cultivan dentro del Boalar.
Que el Consejo y Ayuntamiento reconocen que la dehesa denominada el Boalar es de los señores Duques de Híjar, sin perjuicio de los derechos que el pueblo tiene en ella y que consisten en:
Introducir la adula en todo el tiempo del año; en la facultad de poder roturar en ella; en la de leñar con hacerlo a ordenanza, y en la de introducir los ganados del pueblo por espacio de veinticinco días al tiempo del esquilo, que deberá empezar pasado el día de Santa Cruz y no antes.
El Ayuntamiento y Concejo reconocen, a su vez, que los cultivadores, levantadas las cosechas, no pueden impedir la entrada de los ganados del señor Duque o sus arrendadores, ni con el pretexto del Decreto de las Cortes de 8 de junio de 1813 ni con otro motivo alguno; pues convienen en que la pastura le corresponde; y que con esta condición han roturado siempre y roturarán, salva la costumbre de no introducir los ganados en las huebras hasta pasar tres días de haber llovido y en los rastrojos y eriazos veinticuatro horas, bajo las penas acostumbradas.
Unos años más tarde, 1863, el Concurso de acreedores, integrado por Juan Ballarín Rubio, Tomás Castellano Sanz, Juan Francisco Villarroya Millán y Eusebio Pons Grau, propietarios y vecinos de Zaragoza, junto con el Duque, venden la cuarta parte del Boalar a don Manuel Garcés Roche, y seguidamente las otras tres cuartas partes a don Juan Antonio Clavería Artigas, siempre respetando los derechos de Almonacid.
Por supuesto que las diferencias, más o menos, siguieron hasta hace no muchos en que se han quedado resueltos a favor del pueblo.

CENSALES.
Uno de los apartados del documento que se ha descrito habla del Conjuntamiento de los Censales, muy importantes en las administraciones locales.
En principio uno se pregunta qué eran los censales. Pues ni más ni menos que unos créditos alcanzados de personas o entidades, unas veces para el pueblo, otras para el Señor, pero que siempre se garantizaban con los bienes y frutos del lugar.
Tenemos varios, pero queremos hacer traslación de uno testificado por el notario de Zaragoza llamado Miguel de Villanueva, del año 1502:

“14 de Febrero de 1502.
Yo el noble don Luis de Hijar, Conde de Belchite y Señor de la villa de Hijar, atendiente que los Justicias y Jurados, Concejos y Universidades de cristianos de la villa de Híjar y del lugar de Almonecir de la Cuba; y las Aljamas y Concejos y universidades de moros y judíos de los lugares de la Pobla de Gayen y de Urrea; todos juntos vendieron al magnífico Bartolomé de Bin, escudero, habitante en el lugar de Quinto, quinientos sueldos dineros jaqueses, pagaderos a él y a sus sucesores, el deceno día del mes de setiembre en cada un año, por el precio de quince mil sueldos dineros de propiedad.
Según consta por Carta pública de vendición, hecha en cuanto al Concejo de cristianos y Aljama de moros de la villa de Híjar a 18 días del mes de Setiembre de 1468.
En cuanto a la Aljama de moros del lugar de Urrea, en Urrea los mismos días, mes y año- En cuanto al lugar de Puebla de Gayén, en el dicho lugar a 19 días del mismo mes y año.
En cuanto a la Aljama de judios de la villa de Híjar, en Híjar el mismo día, mes y año.
En cuanto al lugar de Almonecir, en Almonecir de la Cuba a 21 días de los dichos mes y año.
Dicha vendición aprobada por el egregio señor don Juan de Híjar, Conde de Aliaga y Señor de los dichos lugares, se hizo en la villa de Híjar a 19 de setiembre del dicho año, testificado por Juan de Santa Fe, vecino de Belchite, notario.
Y los dichos Jurados, Concejos y Universidades de cristianos, judíos y moros de los dichos lugares, todos juntos y cada uno de ellos por sí fueron condenados por sentencia definitiva de la Corte del Señor Justicia de Aragón; inscrita, dada y promulgada por el honorable y discreto micer Pedro Fatás, jurista, lugarteniente del Señor Justicia de Aragón, por el muy magnífico señor don Juan de Lanuza, caballero y consejero del Rey nuestro señor y del Justicia de Aragón, a dar y pagar a Bartolomé de Bin, o a sus sucesores, quinientos sueldos censales y pagaderos en la forma inicialmente tratada.
Por este documento el Señor, en los tribunales de justicia, ha querido dejar claro que las pagas corresponden a estos pueblos suyos, pero no a él, porque sin su garantía, no los habrían conseguido. Cuando el crédito o censal era para el Señor, también firmaban todos sus pueblos como garantía

CONCORDIA DE DEUDAS O CENSALES.
Y el problema de los censales fue grave en no pocos momentos: si las añadas resultaban malas, las deudas eran tantas que la producción normal de sus frutos no les permitía atender sus pagos.
Así ocurría en el año 1675, en que se ven obligados a establecer un convenio para obtener prórrogas que hicieron posible el pago. Porque también nos facilita nombres de sus vecinos de aquella época, vamos a transcribir parte de la escritura que se hizo:
“Convocado y ajuntado el Concejo y los Jurados de Almonacid de la Cuba, por llamamiento de Domingo Teresa menor, procurador de dicho lugar, el cual hizo fe y relación a mí Juan Francisco Rosales, notario real, de dicho ajuntamiento en las casas del Lugar, que afrontan con la iglesia parroquial, cementerio y dos calles, donde para estos actos es costumbre juntar.
Y fueron los siguientes: Primero, Domingo Pina y Juan Lázaro Marco, jurados; Domingo Martínez, Rafael Marco, Bartolomé Marco, Juan de Lafoz mayor, Martín Teresa, Bernardo Ayna mayor, Domingo Teresa mayor, Jorge Arraco, Bernardo Mateo, Roque Pex, Mateo Pérez, Martín Artigas, Jaime Soriano, Jusepe Zapater, Juan Martínez, Pedro Pérez, Domingo Marco, Domingo Blasco, Pedro Lafoz mayor, Jusepe Ayna, Pedro de Salas menor, Jorge Arraco menor, Jusepe Pérez, Jorge Gil, Ambrosio Martínez, Bernardo Ayna menor, Clemente Vicente, Miguel Belar, Domingo Marco menor, Juan Ximeno, Antón Ayna, Antón Pardo, Jusepe Fleta, Juan Garcés, Pedro Artigas, Antón Marco, Gaspar Ordobás, Roque Gil, Diego Gómez y Pedro de Salas mayor, todos vecinos y habitadores de Almonacid.
Considerado Almonacid, con su Concejo y Jurados que debemos muchas cantidades de dinero de pensiones vencidas de las que tenemos obligación de pagar cada un año y no podemos cumplir, hemos suplicado a los señores censalistas el que hiciéramos un trato o ajuste para poderlo satisfacer. Y habiendo visto estos señores como justa nuestra petición, se establece el presente trato y concierto:

Primero. Para atender estos pagos les entregan con efecto los Propios y Rentas del pueblo, que son:
Las yerbas, la carnecería, el mesón, la panadería, la taberna, para que ellos los puedan arrendar y administrar en la forma que quisieran, en la forma que sigue.

El Lugar haya de entregar a dichos censalistas las yerbas de la dehesa de Espartera, las yerbas de La Cardosa y Estanca y Espardillas, la yerba de La Vega, la yerba de la Huerta Baja, con sus entradas y salidas. Y el derecho de arrendarlas con los usos y costumbres que dicho lugar tiene, encendiendo la candela en la plaza, según las capitulaciones del pueblo.

El Lugar ha de entregarles la carnicería, dándoles facultad para que en cumpliendo el arrendador que de presente la tiene, la puedan arrendar al más dante a la candela; no pudiendo ningún arrendador poner manda de menos de cincuenta escudos.
Y es condición que si acaeciere haber en dicha carnecería un cortador suficiente, dicho lugar no pueda despedirlo, sin que sea a conocimiento de dos personas desapasionadas.
Ítem es pactado que el lugar ha de entregar a dichos censalistas o acreedores el mesón, panadería y taberna, y los puedan arrendar al más dante (al que más diera) mientras estuviera encendida la candela. Y lo que se sacare sea para dichos censalistas.
Ítem, el lugar les pague cada año doscientas sueldos por la alera foral, por San Miguel de Setiembre.
Ítem, el lugar ha de entregarles la primicia y que la puedan arrendar a quienes quieran; y el arrendador que la tuviere haya de pagar a Almonacid la cantidad de cincuenta libras jaquesas, para que pueda sustentar la iglesia; y a los censalistas les haya de dar y pagar treinta libras, cada año, en panes o granos para San Miguel.
Ítem, el Lugar pagará a los censalistas, cada año, por San Miguel dieciséis cahíces de trigo por el campo del Concejo.
Ítem, el Lugar entrega a los censalistas la tercera parte de las penas, las que cobrarán de la arrendación de las mismas.
Ítem, para la paga de las pensiones vencidas hasta el presente año de 1675 el dicho Lugar, dentro de diez años, contaderos desde el día de San Miguel y que acabarán en el mismo día del año 1685, les pagará cada uno de estos años cien libras; y que en caso de que al vencimiento no fueran pagadas tendrán diez libras de pena.
Ítem, que cada año tengan obligación de venir los censalistas, ocho días pasados Todos Santos, para que se partan lo que les tocare conforme a este trato.
Ítem que el pueblo haya de dar granero para que todos los censalistas metan en él y rellenen sus panes y los de la primicia (se les llamaba panes al trigo, cebada, avena y demás granos).
Ítem, por cuanto dicho Lugar y sus vecinos deben muy grandes cantidades a diferentes personas, en las cuales están obligados en comandas y en otros documentos debitorios, para el caso de que haya acreedores, censalistas y vecinos que no quisieran aceptar este trato, puedan éstos ejercer las acciones que en derecho les correspondan libremente.
Ítem, es pactado que las pensiones vencidas que debe el dicho Lugar a los censalistas hasta el año presente de 1675, se hayan de poner en la presente capitulación para que se sepa con certidumbre lo que se debe a cada uno de dichos censalistas. Y así se cumple:

Primero, a Martín de Ansón, de Azuara, 92 libras, 12 sueldos.jaqueses.
A la viuda de Pedro Tomás de Azuara, 250 libras.
A mosén José Fuertes, 117 libras, 3 sueldos, 3 dineros.
A mosén Miguel Comín, 117 libras.
A mosén Esteban Teresa, de la villa de Belchite, 63 libras, 16 sueldos.
A Mosén Clemente de Moyuela, 60 libras.
A Pedro Luesma, 70 libras, 16 sueldos.
A mosén Francisco Artigas, 10 libras, 3 sueldos, nueve dineros.
A don Diego Antonio del Castillo, 35 libras.
A la limosna de Pedro Marín, 30 libras.
A las pupilas de mosén Pedro Teresa
Al censal de Jorge Pina, 15 libras.
Al censal de la Inquisición, 3 libras.

Ítem, es pactado entre las partes que la presente capitulación y trato y todo lo en ella contenido se haya de observar y durar por el tiempo de diez años, desde el presente año de 1675 hasta el de 1685.
Ítem se nombrarán administradores de presente trato y concierto, para durante el tiempo de ello, al licenciado don José Pamías, vicario de la parroquia de Almonacid, al licenciado don José Fuertes, beneficiado de la misma parroquia, a Domingo Marín, familiar del Santo Oficio de la Inquisición, y al alcayde del Lugar, los cuales, o la mayor parte de ellos, serán bastantes para resolver, deliberar y otorgar todas las cosas que se hubieren de hacer y otorgar en virtud del presente.
Hecho fue en el lugar de Almonacid de la Cuba a 10 días del mes de mayo del año del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo de 1675. Siendo por testigos Cristóbal Ordovás, mancebo, habitante en el dicho Lugar; y Miguel Mercadal, zapatero, vecino de la villa de Huesa, y de presente hallado en este lugar de Almonacid de la Cuba.
Notario Francisco Rosales, habitante en Almonacid.

COFRADÍA DEL SANTÍSIMO DE MINERVA.
IN NOMINE DEI sea notorio a todos como en un día del mes de setiembre, que se contaba a veintinueve, del año mil seiscientos treinta y dos, fueron ajuntados y congregados en la iglesia, su sacristía, del lugar de Almonacir de la Cuba, en presencia de mosén Juan Mathías Domingo, vicario perpetuo, las personas siguientes:

PRIMO. Jaime de Pina, Bernardo Ayna, Juan Pérez, Andrés Artigas, Antón Pex, Pedro Lorente, Juan Matheo Pérez, Juan Ordobás mayor, Francisco Pérez, Jusepe Pamías, Francisco Ubau, Pedro Lafoz, Jusepe Marco, Rafael Marco, Domingo Ordobás, Juan Ordobás menor, Antón Pérez y otros, todos mancebos (solteros) y naturales de este lugar.
Obligaciones de los entrantes:
De ingreso, habrán de dar dos sueldos.
Todos los domingos, un dinero, por las miajas.
Todos los días rezará un padre nuestro y un avemaría por toda la Cofradía
El día que uno se inscriba haya de confesarse y comulgar.
Siempre que haya un cofrade enfermo, ya confesado y comulgado, todos los otros rezarán por él siete padres nuestros y siete avemarías. Y si el enfermo muriese, le recen cada uno, otros siete padres nuestros y siete avemarías.
Todos los cofrades asistirán a las procesiones que cada tercer domingo de mes se celebrarán, so pena, en caso de no asistir, de cuatro dineros por falta. Y la misma pena si en los entierros de los cofrades no asistieran o cuando se llevare el Santísimo.
Todos los terceros domingos del mes, día del Jubileo del Santísimo Sacramento de la Minerva, se confiesen y comulguen todos los colegiales.
Que ningún cofrade falte a misa en el día que se hace la fiesta del Colegio, ni a vísperas; a pena de cuatro dineros por cualquiera que falte.

Habrá un mayordomo, que lleve el gobierno y sea la cabeza.
Dos asistentes, que harán las veces del mayordomo, si éste no pudiera estar.
Cuatro consultores, que aconsejarán al mayordomo, cuando éste lo pida.
Un Admonitor que vigilará el cumplimiento de todos
Un secretario
Un depositario
Dos colectores de las miajas
Un enfermero y un ayudante de enfermero
Los elegidos deberán jurar en manos del vicario de haberse bien en sus cargos.
Acompañar con las hachas encendidas en las defunciones de cofrades, acompañando el cuerpo desde casa a la iglesia, y allí apagarlas. Y después, desde la iglesia las vuelvan a encender hasta la sepultura.
Siempre que alguno de nuestro colegio se casare, si paga las miajas cada domingo, o en la ocasión que se le pidieren, sea participante de todas las oraciones y de la cera que el Colegio tiene, como si fuera mancebo, pero en las cosas de gobierno no pueda tener acción alguna.

AGREGACIÓN DE LOS MANCEBOS CON LAS DONCELLAS.
Atendido que habiendo visto las doncellas de este lugar nuestro intento, justo en derechos y efectos, determinaron de unirse con nuestro Colegio e Invocación del Santísimo Sacramento; consintiendo en todos nuestros estatutos, excepto de sus elecciones y visitas de sus colegiales enfermos. Y nos obligamos a traerles tres velas blancas, de a una libra cada una, en cada un año; y a todas las oraciones, gastos y acompañamiento de la cera del Colegio.
La doncellas fundadoras son:
Esperanza Ordobás, Margarita Artigas, Jusepa Molines, María Ordobás, María Ubau, Polonia Ximeno, María Ariza, Gerónima Pérez y otras más, unánimes y conformes a todas las constituciones salvo las que se refieren a las elecciones de cargos, que ellas puedan hacerlo a su libre voluntad. Ni que ellas tengan que visitar a los mancebos enfermos; ni ellos, a las doncellas enfermas.
Puesto que la Cofradía se refiere a mancebos, hombres solteros; y doncellas, mujeres solteras.
29 de setiembre de 1632.

Claro que además de esta Cofradía estaban: Una de Santa María la Mayor, otra de San Jorge, de mucha antigüedad, ya funcionaba en el siglo XV. Otra, la del Rosario.
La iglesia parroquial está bajo la advocación de Santa María la Mayor, es de estilo gótico, siglo XVI.
Tenía algunos bienes propios, tres casas, siete cahízadas de tierra en la Vega y un huerto en la Huerta.
De adjudicación para el curato: 10 cahíces de trigo puro, tres de cebada, tres de avena, 130 cántaros de vino y 50 reales, de congrua anua (sueldo anual del Cura).
Había un legado de mosén Pedro Teresa, para casar doncellas pobres, fundada el año 1641.
Otro de Pedro Jimeno y Andrea Catalán, para casar parientas suyas que fueran pobres, fundada en el año 1648. Patrones de ellas el Cura y el Alcalde.
Una capellanía o fundación de misas de Pontones.
Hay dos ermitas: La Virgen de los Dolores, inmediata al pueblo.
La de Nuestra Señora de las Nieves, cerca del antiguo castillo, donde se llama la Torre de los moros. A ésta le llamaban antiguamente Madre de Dios del Castillo y era propiedad del Duque de Híjar. El Alcayde del ducado era el encargado de su cuidado y sostenimiento.
Y la de San Jorge.

FIESTAS:
En la ermita de San Jorge, se celebra una fiesta cada año el último sábado del mes de mayo. Actualmente se va con remolques tirados por tractores convenientemente engalanados, también en otros vehículos. Antiguamente era en carros, y el que quería andando. Se lleva al Santo y se celebra una misa. Después cada cual se hace o lleva ya hecha su comida, y a comer. Con un reparto general de pan y vino gratis para todos los asistentes.
La ermita, situada en término municipal de Almonacid, se encuentra en la partida del Certón, próxima a la villa de Lécera. La finca en que está enclavada es de propiedad particular de la familia Muniesa, del pueblo citado.

Las fiestas mayores, dedicadas a San Roque, comienzan el día de la Virgen de Agosto, y después, siguiente día San Roque, y al tercer día de fiesta, se le llamaba vulgarmente el del perro.
Refresco general. Carreras de peatones había dos, una para los del pueblo y otra para forasteros y en ellas se daban de premios tres pollos para el que llegaba primero a la meta; dos, para el segundo; y uno, para el tercero.
Existe el dance, tan bello como antiquísimo, perdido que estuvo y nuevamente recuperado. Sus principales protagonistas son el Mayoral, Rabadán, Ángel y Diablo.

Pedido por la Superioridad Provincial, por el año 1800, se emite por el Ayuntamiento un ligero informe de la situación local en aquel tiempo. Así decía:
Se compone el pueblo de 150 vecinos de la clase de labradores, artesanos, y jornaleros pobres, aproximadamente con esta clasificación:
30 labradores, 10 artesanos de las clases de albañiles, tejedores, sastres y pelaires; dos arrieros, dos comerciantes, y los 56 restantes jornaleros pobres, sin más auxilio que el que les proporciona los jornales que tienen a diario.
De treinta años a esta parte se ha disminuido el valor de las tierras, por malas cosechas, muy escasos rendimientos y esta falta de fondos impide un desarrollo razonable.
El número de tierras destinadas al cultivo son 3.020 juntas de monte, dos huertas: la llamada Vega, que será de unas 90 cahízadas; la otra parte le llaman la Huerta baja, que se estima en 18 cahízadas, con muchos ribazos plantados de latoneros, que son los que dan lugar a una pequeña industria que viene a ser la construcción de las célebres horcas, tan necesarias para los agricultores.
Rendirían con mayor abundancia si estas tierras, las de regadío, dispusiesen de más riegos, pero solamente tienen de diez días uno; los nueve restantes son para Belchite; porque así lo quiso Galindo Ximénez, cuando inmediatamente de la reconquista hizo el reparto de las aguas, según ya conocemos.
Las cosechas que se alcanzan son mayormente de granos, trigo, cebada, avena, ordio, etcétera. Hortalizas, patatas, maíz, seda y azafrán. Aunque en pequeña cantidad existen plantaciones de chopos.
Los Ganados, de lanares hay alrededor de mil cabezas, treinta cabezas de vacuno; de caballar para criar poco más de una docena, que no dan de sí, cada año, más allá de unas seis cabezas de bestias.
El ganado no prospera por la escasez de pastos, al no ser de sus propiedad las hierbas del Volar, que son las que podrían producir muchas más cabezas, las que podrían redimir, hacer prosperar al pueblo.
El cultivo de los latoneros y su correspondiente modesta explotación hacía que Almonacid de la Cuba fuese popularmente conocido como Almonacid de las Horcas, mientras el otro Almonacid de la Sierra lo era como Almonacid de las Ollas, por su industria alfarera. Cuando se investiga sobre ambos pueblos hay que tener mucho cuidado, pues en las citas mencionadas sólo con el nombre es muy fácil confundirlos.

CARACTERÍSTICAS DE SUS GENTES
La población es laboriosa y ordenada. El cuidado de sus fincas, la limpieza y ordenamiento del sistema de riegos es impecable. Se distinguen de sus pueblos aledaños.
Pero el sentimiento más acusado, en el transcurso del tiempo, ha sido la solidaridad entre vecinos, entre habitantes. Cuando las circunstancias lo han hecho necesario han cerrado filas, superando cualquier rivalidad interna, y se aprestan unidos como un solo hombre a defender sus intereses.
Contamos un caso que confirma nuestro aserto:
Cuando la guerra carlista, esta zona nuestra fue presa de la rapiña de los hombres del posible Carlos V. Sus incursiones hacia la tierra baja, desde sus reductos de Segura y Cantavieja, sumaba a no pocos ganaderos en la ruina. Se les temía porque dejaban huella en nuestros pueblos, en sus patrimonios, y en algunos casos en sus hombres, ellos necesitaban víveres y la forma más expedita de conseguirlos eran con sus cuadrillas mano armada.
Hubo también partidas de ladrones comunes, de los de siempre, que aprovechaban la situación para hacer lo mismo, amparándose en que las culpas serían para los carlistas.
La cosa es que un día diez de diciembre de 1837 se presentó en el pueblo una de estas partidas: Cogieron al párroco, tío que era del alcalde, le quitaron el dinero que tenía en casa, después lo castigaron a sablazos y lo tiraron a una acequia. Seguidamente se personaron en casa del Alcalde y le obligaron a que los llevase a la casa de Gervasio Egea, uno de los más pudientes; pero éste que los vio llegar tupo tiempo de disparar contra ellos un trabucazo.
El disparo, con su ruido, sirvió de señal para que se enteraran otros vecinos que rápidamente acudieron a la iglesia, tocaron la campana a rebato. El vecindario, hombres y mujeres se echaron a la calle, con armas y con palos, cada cual con lo que tenía; algunos dispararon sus trabucos hacia ellos, quienes al ver lo que se les venía encima huyeron, abandonando alguna manta, alpargatas y prendas manchadas de sangre, lo que mostraba que alguno o algunos habían sido heridos.
A partir de este suceso, las autoridades pidieron armas al Gobernador para defenderse de estos riegos, en la campaña frecuentes.

SEGUNDA REPÚBLICA Y GUERRA CIVIL
Acabamos, aunque sea de manera breve, con unas líneas sobre la Segunda República y subsiguiente guerra del año 1936.
En la República se crearon en la localidad dos bandos perfectamente claros, derechas e izquierdas. Con unas diferencias acusadas sobre la forma de ver la vida, desde unas ideas o de otras, estuvieron divididos. Solamente desaparecían las diferencias cuando tocaban llamada para ir al Volar. Entonces, hombres, mujeres y casi niños se unían en grupos para ir, e iban, a la dicha dehesa en una manifestación consensuada por todas las clases sociales y políticas existentes para reivindicar aquellas tierras, aquellos pastos para el pueblo. Sin distinción de credos, todos, desde sus abuelos y mucho más allá, habían reclamado para la vecindad esta partida que era la más rentable del término.
Mostrada esa intención de ánimo para hacerse con ellas, cada uno volvía a su credo político y así en la guerra, como ocurrió en casi todos los pueblos de la comarca, hubo crueldades, tristezas y desgracias para todos.
No faltaron los fusilamientos, las cárceles, las humillaciones y los exilios.
Cuando empezó la Contienda, y en los primeros días de agosto llegaron al pueblo las tropas anarquistas, procedentes de Cataluña, Columna Ortiz, y se asentaron con fuerzas previstas para el avance, muchas familias de derechas se evadieron a Zaragoza. En calidad de refugiados, fueron atendidos en los comedores establecidos al efecto, Refugio, Cocina Económica y la Caridad.
Como quiera que este exilio duró veinte meses, pasado un cierto tiempo muchos mayores se fueron colocando en la Ciudad,hasta que pudieron regresar al pueblo.

En este tiempo, el pueblo fue primera línea de frente, sus fuerzas dependían de los mandos instalados en Lécera, uno de cuyos principales era el Capitán Juvert. Unas veces eran ellos los que daban sorpresas a los falangistas de Santa Pau, del Pueyo; otras eran éstos los que lanzaban unos ataques que en algún caso hizo que se presentaran los falangistas en las mismas eras del pueblo.
Cuando los combates se iniciaban desde el lado republicano, paisanos del pueblo, también de Letux, iban con caballerías a llevar municiones y víveres detrás de las fuerzas en acción.
De un lado y otro hubo muertos y heridos en estas acciones; aunque el frente estuviese estabilizado, hasta que el ataque republicano de Agosto-Septiembre de 1937 hizo caer a Belchite. Constituyó una victoria resonante del lado republicano.
En noviembre de 1937, 13 de noviembre, el Comisario de Guerra de la Generalidad señor Luis Mestres, visitó Almonacid, donde con el capitán Machetti recorrieron las avanzadas del sector. Después se alargaron hasta el Cabezo del Lobo, y en compañía del camarada Martí, destacado militante de la F.A.I., allí de guarnición, recorrieron los puntos desde donde vigilaban los movimientos de los facciosos. Elogiaron esta posición como la más estratégica de este frente, gracias a la cual, entre otras cosas, podían mantener activas las comunicaciones entre Letux y Almonacid de la Cuba.
En el mes de Marzo de 1938, se produce la gran ofensiva de Aragón. El Cuerpo de Ejército Marroquí fue el que entró, con la Legión al frente, en Almonacid de la Cuba, la Serratilla, el Pueyo y Belchite, el día once.
Ya casi allanado el camino del lado de Franco, superada luego la batalla del Ebro, se llegará al final de la Guerra.
Acabada ésta, el día 22 de mayo de 1939, Almonacid junto con Letux y Samper del Salz organizan una Peregrinación al Pilar, como acción de gracias por su final, alcanzada la paz. Al frente de ella irá su párroco don Francisco Fleta.
Hecho todo el recorrido a pie, después de haber dormido unas horas en las eras del Burgo, se llega a Zaragoza, a la Puerta del Duque. Ya en ésta se encontraban muchos paisanos residentes en la Ciudad y que se sumaron a la comitiva para llegar a su término: El Pilar.
En la puerta de la Basílica, son recibidos por el muy ilustre don Joaquín González Marco, Canónigo Penitenciario y Prefecto de Estudios del Seminario Metropolitano, hijo preclaro de Almonacid de la Cuba, y por los sacerdotes don José María París, don Alejandro López y don Rogelio Carod.
Las personas que señalamos como autoridades de Almonacid presentes fueron: Alcalde, Pompeyo Marco; Concejales, Pompeyo Marco Gimeno, Antonio Marco Egea; secretario, Manuel Lou Artigas; Juez, Evaristo Zaragozano; jefe local de la Falange, Antonio Mínguez; de la Sección Femenina, Pilar Ordovás, y maestra nacional, Teresa Andaluz.

Año 1947
Alcalde, Mariano Laguardia
Secretario, Manuel Lou
Escuelas nacionales´
Maestro, Manuel Gracia Rodríguez
Maestra, Amelia García Garro
Cartero, Julián Marco
Juez, José Martínez
Fiscal, Raimundo Ordovás
Párroco, Jesús Gascón
Jefe de Falange, Agustín Ordovás

Cosecheros de aceite,
Joaquín Canales
Mariano Gómez
Tomás Martínez
Joaquín Peiró
Evaristo Zaragozano

Albañil, David Guarcha

Barbero, Julián Marco

Ganaderos
Mariano Gómez
Pompeyo Marco
Francisco Martínez
José Martínez
Ángel Mínguez
Evaristo Zaragozano

Molinero, Pedro Alconchel

Herreros
José Aguilar
Cirilo Larrosa

Médico, Julio F. Moreno Pamias

Propietarios
Joaquín Canales
Mariano Gómez
José Martínez
Ángel Mínguez
Joaquín Peiró
Evaristo Zaragozano

Casino “Unión Agrícola”

Cosecheros de vinos
Joaquín Canales
Tomás Martínez
Gregorio Serrano

DE INFORMACIÓN TÉCNICA Y COMERCIAL ESPAÑOLA, Año 1943.





MIGUEL PLOU GASCÓN